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ENTREVISTA CON OIER BERRA

Presidente del Cómite Técnico de Entrenadores de Gipuzkoa

Después de muchos años como entrenador, has empezado una nueva etapa como presidente del CTEG, ¿cómo afrontas este nuevo reto?

He ejercido algunos años como entrenador en clubes cercanos a mi barrio como Añorga KKE, Antigua – Luberri BGE o Santo Tomás Lizeoa KE. Aparte de eso y sobre todo en el primero de ellos, he ejercido durante 13 años distintos cargos en la propia institución y todo ello me ha llevado a vivir de cerca el mundo federativo. Por lo tanto, es un día a día que conozco y en el cual me siento verdaderamente cómodo.

Respecto a mi nueva etapa como presidente lo afronto con la humildad por bandera. Mi antecesor estuvo 17 años en el cargo y realizó un grandísimo trabajo. Acepté el cargo con la naturalidad correspondiente, con ilusión y muchas ganas de aprender y poder realizar un buen trabajo de servicio para el fútbol guipuzcoano.

¿Cuáles son tus funciones como presidente? ¿Qué tipo de responsabilidades conlleva el cargo?

En tres palabras diría que se trata de gobernar, gestionar y representar a la propia institución. Dentro de esta idea general estaría el proponer y organizar jornadas de formación continua para los / las colegiados / as y velar por el prestigio profesional de los / las técnicos. Asimismo, soy vocal en la junta directiva del Comité Vasco de Entrenadores en la Federación Vasca y miembro del Comité Nacional de Entrenadores de la RFEF.

¿Cuáles dirías que son los aspectos a mejorar en el mundo del entrenador?

 El / la entrenador / a sale muy bien preparado/ a para los diferentes retos que se le plantean a nivel deportivo y en ese sentido creo que las escuelas realizan una labor incontestable. Obtienen conocimientos, identifican herramientas digitales de soporte y están sobradamente preparados para dirigir equipos de manera correcta. En cambio, siento una percepción personal de que el / la entrenador / a actualmente quiere correr demasiado para promocionar de categoría y entrenar en el máximo nivel posible en cuanto menos tiempo mejor. Y creo que eso puede llegar a ser un problema si no somos capaz de calibrar correctamente nuestras expectativas con la realidad existente. Como con los futbolistas, un porcentaje no alto de entrenadores/as llega a la élite y debemos ser conscientes de ello. Por supuesto, es más que lícito e incluso bueno  poder tener objetivos y retos personales de altura, pero para ello el mejor camino es ser versátil, de club y para el club y desde la humildad encaminar una línea de trabajo constante y humana.

¿Cómo se trabaja desde el CTEG para mejorar esos aspectos y ayudar al entrenador?

Para mejorar todo ello, es importante que el / la entrenador / a sienta cercanía con el CTEG. Debemos ser cercanos y crecer desde la funcionalidad y utilidad.

Me gustaría que nuestro colectivo avanzará en valores cooperativistas como la honestidad, transparencia, responsabilidad social y preocupación por los demás para mejorar progresivamente en nuestra gran e importante labor que realizamos en diferentes clubes y para la propia sociedad.

Igualmente, queremos ofrecer canales de comunicación en euskara y que nuestra lengua oficial sea utilizada cada vez más en foros, debates y ponencias sin olvidarnos de la vía comunicativa oficial o en diferentes escritos donde hay que garantizar la presencia del euskara de manera decidida.

Como entrenador de equipos femeninos, conocerás el problema que existe con el escaso número de entrenadoras tituladas que hay, ¿a qué crees que se debe esto? ¿Cómo se puede cambiar esto?

Conozco la realidad del fútbol femenino y se ha avanzado en muchas cosas, fruto de un grandísimo trabajo de diferentes agentes que durante años han apostado claramente por las oportunidades y mejoras en Gipuzkoa. Soy consciente de que hay bastante por hacer todavía en este aspecto y para ello creo que es clave dotar a las entrenadoras de espacios favorables para que el contexto de aprendizaje sea el adecuado y que puedan apostar de manera continuada y decidida por su formación. Me consta que la propia escuela en colaboración con distintas instituciones está en ello y  es un reto más que interesante que el número de las colegiadas aumente considerablemente y sientan que el Comité es un foro útil para ellas también, es tan justo como necesario llegar a esto.

Los últimos años hemos tenido en la élite del fútbol a una cantidad más que considerable de entrenadores guipuzcoanos ¿cuáles crees que son las razones del éxito en nuestros banquillos?  

La verdad es que es una auténtica gozada ver el trabajo de entrenadores guipuzcoanos en la élite. Está siendo un trabajo de muchísimo nivel y ponen en el escaparate tanto a nivel nacional como internacional a nuestro territorio. Creo que parte del éxito se debe al innegable talento existente en nuestra provincia y acompañado de ciertos valores conjuntos que llevamos los guipuzcoanos como el trabajo, seriedad, perseverancia y lealtad hacen que nuestros entrenadores estén muy solicitados en el panorama futbolístico de máximo nivel.